A barco viejo, bordingas nuevas.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Más grande era Roma y cayó.
Te casaste, te frego.
La mala vida acaba en mala muerte.
Es más agrio que un limón.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Mal acaba quien mal anda.
No se puede mamar y protestar.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
No hay que ofender al cocodrilo antes de pasar el río.
De una mentira ciento se derivan.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Es mejor decir allí corrió, que allí murió.
Paso a paso, se va lejos.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
La espada de Scanderberg necesita el brazo de Scanderberg.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Buscarle cinco pies al gato.
A capa vieja no dan oreja.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Innovar, casi siempre es empeorar.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Sabe más que el tocino rancio.
Si quieres pollos el día del Señor, pon a incubar el día de la Ascensión.
La esperanza es la última en morir.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Donde ajos ha, vino habrá.
Por las vísperas se conocen los santos.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Amor, con amor se cura.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Obra hecha, dinero espera.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
Acertar errando es suerte y no talento.