Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
A quién le dan pan, que llore.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
El cliente siempre tiene la razón.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Mano lavada, salud bien guardada.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Jugar a dos barajas.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
El que depende de otro come mal y cena peor.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
Vamos a ver dijo el ciego.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
A escote, no hay nada caro.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
A diente cogen la liebre.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
No quieras tapar el sol con un dedo.
Llueve sobre mojado.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
El que vende un caballo es porque patea.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Agua fina saca la espina.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Sol puesto, obrero suelto.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Yo que callo, piedras apaño.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.