No puedes tapar el cielo con la mano.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
¿De que vas, Santo Tomas?
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Llegar y besar, suerte es singular.
Perro flaco soñando con longaniza.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Mucho apretar, listo aflojar.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
La verdad no peca pero incomoda.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Paga adelantada, paga viciada.
Puerta de villa, puerta de vida.
Cría fama y échate en la cama.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Hortelano tonto, patata gorda.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
La última cuenta la paga el diablo.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Hablando mal y pronto.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Hay que dar el todo por el todo.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Fía mucho, más no a muchos.
Juntos pero no revueltos.