Más vale muerte callada que desventura publicada.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Niebla en verano, norte en la mano.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
El buen vinagre del buen vino sale.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Agrada, quien manda.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Después de la tempestad, viene la calma.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Galga salida, a liebre parida.
Como poroto de la chaucha.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
El que tonto nace, tonto muere.
Van al mismo mazo.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.