Escucha el silencio... que habla.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
No se puede servir a dos señores.
El amor no se oxida
Amistad de yerno, sol en invierno.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Después del relámpago viene el trueno.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Lleno de pasión, vacío de razón.
La razón es de quien la tiene.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Un asno no aprecia compota de frutas.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
A quien mal vive, su miedo le sigue.