Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Al mal segador la paja estorba.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
El ruin calzado sube a los cascos.
Si la manga no es amplia no ondea
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
El inicio es la mitad de la tarea.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Buenas razones cautivan los corazones.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.