El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
De lo bendito, poquito.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Bien ora quien bien obra.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Dando al diablo el hato y el garabato.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
La casa esta donde el corazón.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Bella por fuera, triste por dentro
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Con firme voluntad se llega al triunfo.
El corazón es un guía que los pies siguen
Agua en febrero, promesa para el agricultor