A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
De lo bendito, poquito.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Bien ora quien bien obra.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
La casa esta donde el corazón.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Bella por fuera, triste por dentro
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Agua en febrero, promesa para el agricultor