Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
De sabios es variar de opinión.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
La noche es capa de pecadores.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Hacer algo de cayetano.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Aprendo mientras vivo.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
La ocasión es la madre de la tentación.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Muchos Trueno y nada de auga.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Quién dice la verdad nunca se equivoca.