Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
A cada santo le llega su día.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
A quien no habla, no le oye Dios.
La oración de los rectos en su gozo.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Ayúdate que Dios te ayudará.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
La mujer rogada y la olla reposada.
Voz del pueblo, voz de Dios.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Con agua y con sol, Dios es el Criador.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Debo, no niego; pago, no tengo.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Las palabras se las lleva el viento.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.