Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Las armas, el Diablo las carga.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Para ser bella hay que ver estrellas
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Santo que no es visto no es adorado.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
La marcha instruye al asno.
El mono vestido de seda mono se queda
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
El sol sale para justos y pecadores.
La puerca tira del tapón
Después del relámpago viene el trueno.
Si te he visto no me acuerdo.
El mejor sol es el que calienta hoy
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Valor y querer, facilitan el vencer.
No hay que reírse de la felicidad
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
También de alegría se puede morir
No hay madre como la de uno mismo.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
A llorar al cuartito.
Qué pacaya te echaste encima!
La felicidad da la vista a un ciego
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Escucha tu corazón... que sabe.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Tras cada pregón, azote.