Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
El aburrimiento es una desgracia
La col hervida dos veces mata.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Se goza más amando que siendo amado
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Actividad cría prosperidad.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Nunca llovió que no se despejara.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Donde se está bien nunca se muere
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Al loco y al fraile, aire.
Cambiar de opinión es de sabios.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Moro viejo, mal cristiano.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
En la amistad, quien más da, menos recibe
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
No se envía a un muchacho a recoger miel
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Perro ladrador, poco mordedor.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
En la cancha se ven los gallos.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Amigos pobres, amigos olvidados
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
La oscuridad reina a los pies del faro.