Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
El que la sigue la consigue.
Le debe a cada santo una vela.
Todavía aguas corren profundamente.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Quien hizo una...hace dos
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Ama el sol, el que tiene sombra
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
La barca pasa, la orilla queda
Incluso el día más largo tiene un final
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
A gallo viejo gallina joven.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Tener el juego trancado.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Yerros de amor, dignos son de perdón.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Noviembre caliente, mayo helado.
Esquílalas pero no las desuelles
Aquí paz y en el cielo gloria.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
El hombre es para el hombre un espejo.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Nada es barato sin una razón.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Despedida de borrachos.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Adorar al santo por la peana.