Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Más confío en el trabajo que en la suerte.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Lo barato cuesta caro
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Aquel que guarda siempre tiene.
El que la hace, la paga.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Septiembre benigno, octubre florido.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Por una alegría mil dolores
Pan duro, pero seguro.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
El amor reina sin ley
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
Esposa prudente es don de Dios.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Todas las cosas pasan como el viento.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Sigue los impulsos de tu corazón
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.