Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Amor grande vence mil dificultades.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Las botas del diablo no hacen ruido.
Cada oveja con su pareja.
Precaverse contra un posible percance.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Olvidar una deuda no la paga.
Donde hay orden, hay bendición.
Ve tu camino para no tropezar.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Más perdido que perro en misa.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El dinero hace al hombre entero.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Hay que dejar ir al mundo como va
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Ama, perdona y olvida.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
La vida es un montón de pequeñas cosas
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Busca la respuesta en el mismo lugar de donde vino la pregunta
Amar sin padecer, no puede ser.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
El pobre de su pobreza no sale.
Por el árbol se conoce el fruto.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
La buena obra, ella misma se loa.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Los patos marinos anuncian nieve.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Ama profunda y apasionadamente.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Beso, queso y vino espeso.