A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Hacer la plancha.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Casa de concejo, pajar de viejo.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Honor a quien honor merece.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
A un asno, bastale una albarda.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Novia sin cepas, novio con quejas.
La rueda de la fortuna nunca es una.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Donde uno piensa, otro sueña.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Oro es, lo que oro vale.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Achaque el viernes por comer carne.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Dar una de cal y otra de arena.
La palabra es playa, el silencio oro.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Ayunar, o comer truchas.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
A la madrastra, el nombre le basta.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.