Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Recién muerto, hasta el peor, tiene del santo el olor.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Más vale ser una mal realizador, que un magnífico ideador.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Poderoso caballero es don dinero.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
El que nada no se ahoga.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Cuando dude, no saludes.
Muerte y venta deshace renta.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Cada día trae su propio afán.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
No saber una jota.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
No nada más de pan vive el hombre.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.