Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
A gran seca, gran mojada.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
El arroz es el nervio de la guerra.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Hablar más que lora mojada.
Chico pueblo, grande infierno.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Nada puede dar quien nada tiene.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Necio que calla por sabio que pasa.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Mal reposa la vida dudosa.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Quien canta, su mal eta.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Del favor nace el ingrato.
Hacer un viaje y dos mandados.
El sol siempre reluce.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Para presumir hay que sufrir.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.