Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
El que siembra, cosecha.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
El conocimiento llega a través de la práctica.
La honestidad es un vestido de oro
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
El hombre pone y la mujer dispone.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Cuando no hay un enemigo interior, los enemigos exteriores no pueden hacerte daño.
Amor antiguo no se oxida
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El que presta, a pedir se atiene.
Más ordinario que un moco en una corbata.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Obremos a no ver, dineros a perder.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.