Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
A quien le dan pan que no coma.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Sacar las castañas del fuego.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Ave por ave, el carnero si volare.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Palabra de cortesano, humo vano.
Quien siembra, siega.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
El que no se fía, no es de fiar.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Buena cara dice buen alma.
Disfruta solo los placeres del momento.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Del necio, a veces, buen consejo.
De casta le viene al galgo.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.