La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Alabanza propia, mentira clara.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Un lago se forma gota a gota.
Una mentira, madre es de cien hijas.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
La admiración alaba, el amor es mudo
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Matar pulgas a balazos.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
A la gente alegre el cielo la ayuda
De paja o de heno, mi vientre lleno.
La muerte todas las medidas vierte.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Burro que piensa bota la carga.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Gallo viejo con el ala mata.
Le debe a cada santo una vela.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
No hay mejor condimento que el hambre.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.