Parejo como las calles de León.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El que nace capacho, muere serón.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
El que las hace, las imagina.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Helada de enero, nieve de Febrero, aires de Marzo y lluvia de Mayo dan hermoso año.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Comer de su propio cocinado.
No soy pila de agua bendita.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Agua estantía, renacuajos de día.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Barba bien bañada, medio rapada.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
La última cuenta la paga el diablo.
El mandar no tiene par.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Jugar y perder bien puede suceder.
De ese infierno no salen chispas.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Es pan comido.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
La nieve de enero es de bronce, la de Febrero de madera y la de Marzo de agua.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
A la gorra, ni quien le corra.