Por la panza empieza la danza.
Todo se pega, menos la hermosura.
Quien lo hereda no lo hurta.
Esto parece el coño de la Bernarda.
De ninguno seas muy compañero.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Hombre osado, bien afortunado.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Barájamela más despacio.
La buena ropa abre todas las puertas.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
El sabio calla, el tonto otorga.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Arca abierta al ladrón espera.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Al acebuche no hay quien le luche.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
La valla más baja es el más fácil de saltar.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Todo lo que brilla, no es oro.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
No hay camino sin tropiezo.
Más vale mendrugo que tarugo.
Un hombre sin relación, es un hombre muerto.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
El que la deba, que la pague.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
De aquí a mañana, muchas horas hay.
El miedo no anda en burro.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
La envidia es una mala consejera.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Todos los hongos son comestibles, algunos solo una vez.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Más matan faldas que balas.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.