El loco, por la pena es cuerdo.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Cabeza loca no quiere toca.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
El vino, de la verdad es amigo.
Habiendo don, tiene que haber din.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Enójate pero no pegues.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Compañía, ni con la cobija.
Asno de dos, válgale Dios.
Según es el pájaro así es el nido.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Hacerse de la vista gorda.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
El oro hace poderoso pero no dichoso.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Más vale ruin asno que estar sin él.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Cada cabeza es un mundo.
Buena fama merece quien por su patria muere.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.