La jodienda no tiene enmienda.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Educación y pesetas, educación completa.
El comer, es maestro del beber.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
El que no te conozca, que te compre.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
El que no corre, vuela.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Pan con pan comida de tontos.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Oír es precioso para el que escucha.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Más vale ensalada que hambre.
Quien duerme no coge liebre.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Males comunicados, son aliviados.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Quien nada guardó, nada encontró.
Los extremos se tocan.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Cada grumo tiene su humo.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
Donde bien me va, allí mi patria está.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
A escote, no hay pegote.