El silencio no ha sido jamás escrito.
El avariento nunca está contento.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Están cortados por la misma tijera.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Regla y compás, cuanto más, más.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Dádiva forzada no merece gracias.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Si prometes y no das, mal vas.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Vicio no castigado crece desatado
Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000.
Con pelito... no hay delito.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
No hay viejo sin dolor.
Son cucarachas del mismo concolo.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.