Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Agua del cielo no quita riego.
Por todas partes se va a Roma.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
La verguenza es último que se piedre.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Del tronco caído todos hacen leña.
Actividad cría prosperidad.
Más se mira al dador que a la dádiva.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
No hay tal razón como la del bastón.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Deberás fondear pensando que has de levar.
De broma en broma, la verdad se asoma.
A tambor mayor, diana no.
Tres al saco y el saco en tierra.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Vive y deja vivir.
Cada maestrito tiene su librito.
Después de la tempestad, viene la calma.
Come santos, caga diablos.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
El avariento nunca está contento.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Tanto pedo para cagar aguado.
Mi secreto, en mi pecho.
El silencio no ha sido jamás escrito.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
El que mal anda, mal acaba.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Mujer ventana, poco costura.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.