La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
No hay viejo sin dolor.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Más vale algo que nada.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Ojo al Cristo que es de plata.
Vámonos muriendo todos que están enterrando de gorra.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
No acose, que la están peinando.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
La muerte es imprevisible.
Quien guarda valores, padece temores.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Quien mal cae, mal yace.
Hortelano tonto, patata gorda.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.