Para bien morir, bien vivir.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Cada pardal a su espigal.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
La vejez mal deseado es.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Nunca falta un culo para un bacín.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Con pedantes, ni un instante.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
A buen puerto vas por agua.
No hay gallina gorda por poco dinero.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Para todo perdido, algo agarrado.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Es de sabios, cambiar de opinión.
La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Cuando tu ibas, yo venia.
De mala vid, mal sarmiento.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
El vino comerlo, y no beberlo.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Retírate, agua, y veré quien labra.
A invierno lluvioso, verano abundoso.