Donde no hay, por demás es el buscar.
Nunca falta un culo para un bacín.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Cada pardal a su espigal.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Con pedantes, ni un instante.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
No hay gallina gorda por poco dinero.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Para todo perdido, algo agarrado.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar.
Cuando tu ibas, yo venia.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
A buen puerto vas por agua.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
De mala vid, mal sarmiento.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Es de sabios, cambiar de opinión.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
El vino comerlo, y no beberlo.
Retírate, agua, y veré quien labra.