A dos puyas no hay toro bravo.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Sin pito y sin flauta.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Galga salida, a liebre parida.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Nadie querría para sí.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Algún día, ahorcan blancos.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Amor, con amor se cura.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Después de muerto Juan, saca el orinal.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Es más larga que la cuaresma.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Cada uno es maestro en su oficio.
Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Un protector es como un manto.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
La gallina que es buena, pone para Nochebuena.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.