A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Decir, me pesó; callar, no.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Cada día gallina, amarga la cocina.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Rectificar es de sabios.
Achaque el viernes por comer carne.
Plata en mano, culo en tierra.
Compuesta, no hay mujer fea.
Esta vale en oro lo que pesa.
Con tontos, ni a coger hongos.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Llave puesta, puerta abierta.
Libro prestado, perdido o estropeado.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Quien da el consejo, da el tostón.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.