Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Cada santo tiene su candela.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Dan el ala para comerse la pechuga.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Gente parada, malos pensamientos.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Al pez, una vez.
Agua mansa, traidora y falsa.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Aún no asamos y ya pringamos.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
La fortuna es madrina de los necios.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Lo tragado es lo seguro.
Mal reposa la vida dudosa.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
La alegría alarga la vida.
De descansar, nadie murió jamás.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Enero y Febrero desviajadero.