Aquí paz y en el cielo gloria.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Para cerdos, buenas son bellotas.
El que avisa no es traidor.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
De todas maneras, aguaderas.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Que cada cual espante sus pulgas.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
O faja o caja.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Más vale morir de risa que de ictericia.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
El tiempo de Dios es perfecto.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Al buen vino, buen tocino.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
A buen señor, buena demanda.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Buena mula, mala bestia.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.