Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Pueblo chico infierno grande.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Hechos son amores y no buenas razones.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
El primer amor nunca se olvida
Quien teme la muerte no goza la vida.
Entre bueyes no hay cornadas.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Todo amor tiene su gasto
Tras cada pregón, azote.
La alegría es gemela
Depende de cómo caigan las cartas
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Mucho ruido y pozas nueces.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
A pan duro, diente agudo.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
A rey muerto, principe coronado.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.