A caballo grande, grandes espuelas.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Hija la primera, del padre entera.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Cada cosa tiene su precio.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
En buena casa, mal inquilino.
Nunca cagues más de lo que comes.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Adorar al santo por la peana.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Dame dineros y no consejos.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Cada raposa mira por su cola.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
El que quiere besar, busca la boca.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.