Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
El tiempo no pasa en balde.
Ir de trapillo.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Primero son los presentes que los ausentes.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Mal se cuece olla que no se remece.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Amigo de todos, loco con todos
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Hay ropa tendida.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Lengua malvada corta más que espada.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Al hombre de rejo, vino recio.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Casa nueva, no habites en ella.
El que no llora no mama.
No te acostumbres a lo que no dure.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.