Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Fía poco y en muy pocos.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Cual el año, tal el jarro.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
La libertad vale más que el oro
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Más vale callar que con borrico hablar.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres