Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
La vida no es senda de rosas.
Hacer buenas (o malas) migas.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Lo que no se conoce no se apetece.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Jugar al abejón con alguien.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Quien no arde en llamas no inflama
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Si las paredes hablaran.
Atente al santo y no le reces.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Ausentarse y morirse, todo es irse.