Las sueños, sueños son.
Boca con boca se desboca.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Conquista el amor solo aquel que huye
Cierre la boca que se le entra una mosca.
A su tiempo maduran las brevas.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Para ser bella hay que ver estrellas
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
En cada refrán tienes una verdad.
Hechos son amores y no buenas razones.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
A la vejez, dinero y mujer.
Más enseñan las manos que los labios.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
No tienes dedos para el piano
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Dios castiga sin palo ni piedra
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Boca de verdades, cien enemistades.
Otra cosa es con guitarra
Hijo sin dolor, madre sin amor.
En boca cerrada no entran moscas.
El que no mira, suspira.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Música y flores, galas de amores.
Matar dos pájaros de un tiro.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Más mamado que chupo de guardería.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
No te pegues que no es bolero.
Te conozco, pajarito.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor