El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Hablando nos entendemos.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Incluso el día más largo tiene un final
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
No hay amor sin dolor.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Pa' todo hay fetiche.
El amor muere de mal ausencia.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Desee bien, sea bueno.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.