La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Hija que casas, casa que abrasa.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Malos humores salen con buenos sudores.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Adonde no te llaman, no vayas.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Encontrar al perro en la olla
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
El amor todo lo vence.
Contra gustos, no hay disgustos.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
La cortesía exige reciprocidad.
De higos a brevas, larga las lleva.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Nunca anochece donde se ama.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Más se consigue lamiendo que mordiendo.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.