Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Hablar a tontas y a locas.
Por la boca muere el pez.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Reniego de señora que todo lo llora.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
El amor es un estímulo que entra rápidamente por los sentidos y se desvanece lenta y dolorosamente por el corazón.
Juntos pero no revueltos.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Cruz y raya, para que me vaya.
El follo del santo, no hiede tanto.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Al rey muerto rey puesto.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
El miedo guarda la viña.
Salir junto con pegado.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Bocado engullido, su sabor perdido.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Carne a carne, amor se hace.