Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
Limpia tu moco, y no harás poco.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
A barriga llena, corazón contento.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Viajar con un amigo hace amar la vida
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
En enero, el besugo es caballero.