Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Cuanto más se ama menos se conoce
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Hacer agua los dientes.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Aun el león se defiende de las moscas.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Buena vida si refrenas tu ira.
El arenque cuelga de sus propias agallas
El cariño alimenta tanto como el odio consume
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Intimidades, solo en las mocedades.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Quien ama, teme.
Quien sabe, sabe.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
En San Antonio cada pollita pone huevo
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Mujer que se queja, marido que peca
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Febrerillo, mes loquillo.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Amor de amos, agua en cestos.
Te conozco mascarita
Hacer algo de cayetano.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria