Necesitado te veas.
Casa hecha, bolsa deshecha.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Del monte sale, con que se arde.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Más pija que el Don Bosco.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Con buena escoba, bien se barre.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Eso no te lo despinta nadie.
Hombre harto, no es comilón.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
El que adelante no mira, atrás se queda.
El diente de la cabra menos come que daña.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
Miren quién habló, que la casa honró.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Más groso que el Guelpa.
Vino y pan andar te harán.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
No digas no sin saber por qué no.
Está como abeja de piedra.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.