Con buena polla bien se jode.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Fragilidad tu nombre es mujer.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
A cama pequeña, échate en medio.
La desgracia de un loco es dar con otro.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
A cada cajón, su aldabón.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
El buscador es descubridor.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
La zorra nunca se mira la cola.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
En verano, no hay cocinero malo.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Hombre amañado, para todo es apañado.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Ave por ave, el carnero si volare.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
el fracaso es la madre del éxito.
Mas vale dar que recibir.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Del hombre arraigado no te verás vengado.