La mejor de todas las mujeres, es la que gusta a todos los hombres.
Qué bien canta María después de la comida.
Más vale una imagen que cien palabras.
Cada cual es dueño de su miedo.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Una deuda, veinte engendra.
Dios castiga sin dar voces.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
El mejor sol es el que calienta hoy
La democracia también genera hombres deshonestos
Hoja a hoja se come la alcachofa.
De ese infierno no salen chispas.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
La buena obra, ella misma se loa.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
El agua en invierno duerme sola.
Todos los hongos son comestibles, algunos solo una vez.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
No hay mano que pueda para el tiempo
El que ríe el último, ríe mejor.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
A chico mal, gran trapo.
Donde humo sale, fuego hay.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Ajo cebollino, para con vino.
No arrojes margaritas a los puercos.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Cuanto más tienes, más quieres.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
A veces sale más caro el collar que el perro.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Golpea el hierro mientras está caliente.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
El que nada no se ahoga.
No todo el que chifla es arriero.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Voz del pueblo, voz del cielo.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
No todos lloramos el mismo día.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.