Incluso sin poder gatear quieres correr.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Andarse por las ramas.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Barájamela más despacio.
Pan a hartura y vino a mesura.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Recién muerto, hasta el peor, tiene del santo el olor.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Cada uno muere de su vicio.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Te están dando Atol con el dedo.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
En Noviembre el frío vuelve.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Escribir despacio y con buena letra.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Lo bueno dura poco.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Donde hay gallo, no canta gallina.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Cada necio quiere dar su consejo.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Nunca falta un pelo en la sopa.