Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
No se puede estar en la procesión y repicando.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
Casa oscura, candela cuesta.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Quien hace preguntas no es tonto.
Más pica espuela de celos que de aceros.
De lejos parecen y de cerca son.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
No soy ninguna perita en dulce.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Sé osado y serás afortunado.
El muerto delante y la griteria atrás.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Jugar y pasear solo por recrear.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos